
A veces, una persona vive años y no queda rastro de ellos: todo se consume en la rutina y el sinsentido, y el tiempo se consume como en un horno. Y a veces, por el contrario, la gente vive una vida entera en un solo día. Tuve la suerte de vivir varios días así a lo largo de los años. Ahora hablaré precisamente de eso. O mejor dicho, no hablaré de ello; simplemente publicaré fotografías sin palabras. Todas fueron tomadas en el transcurso de dos días, y no sé qué más añadir. Una cosa sé: algo así nunca volverá a ocurrir, porque la vida no se repite. Pero creo que estoy destinada a más días con otras vidas, diferentes a esta, pero no menos hermosas. Me alegro de que me haya pasado esto y de no haber sido la única en experimentarlo.

























Fuente: viajar.ru